martes, 24 de febrero de 2009

Tiempo libre


Una de las cosas que he echado de menos estos meses de reclutamiento es el tiempo libre. Ya no sabía lo que era eso de tener las tardes y los fines de semana libres... Ahora tengo tiempo para estar con los amigos, echarme una siestecita, ir al gimnasio... hasta para aburrirme!

Y esto último me pasó este domingo. Los planetas se alinearon y no había nadie con ánimo ni de ir a tomar el solito a una terracita, así que como sobraba una entrada para ir al fútbol con mi padre y mi hermano, pues no me lo pensé. Y alli fui yo, al estadio a ver al Recreativo contra el Almería. A mi no es que me guste el fútbol, pero la verdad es que verlo en el campo es mucho más entretenido. Lo que tengo claro es que si algún dia soy madre, espero que el niño no me salga árbitro, porque me van a pitar los oídos que da gusto, qué barbaridad!! El resultado... ni pa' ti ni pa' mi, 1-1.

sábado, 21 de febrero de 2009

Laca mate roja

Una de las cosas que estoy aprendiendo en mis prácticas en la Farmacia es que no tengo ni idea de nada. Mucha química, botánica, física y fisiología durante la carrera, pero cuando a mi me viene alguien preguntando que qué se puede tomar para el dolor de garganta me quedo más pará que en la A-49 a la altura del Ikea a las 8 de la mañana.

He tenido la suerte de caer en una Farmacia estupenda. El dueño se porta muy bien conmigo, y la farmacéutica adjunta y el auxilar, con los que paso todo el tiempo, no pueden ser mejores. Desde el primer día me han dado libertad para hacer lo que yo quiera, me han enseñado siempre con una sonrisa en la boca, han conseguido hacer que sea como una más en esa Farmacia, y no como una extraña que está allí de paso... en fin, solo tengo buenas palabras hacia ellos.

Volviendo al tema inicial, y aunque estoy aprendiendo y cada dia estoy más suelta con las recetas, la recepción de pedidos, facturación, receta XXI... con lo que no estoy tan suelta es cuando llega un paciente y me pregunta algo sobre la medicación que le estoy dando, o me pide consejo sobre algún tema de salud. Y aunque en mi subconsciente sé la respuesta, no caigo en el momento. Mis compis de la Farmacia, entre otras muchas cosas, me están enseñando a sobrellevar este tema que me tiene un poco asustada. La solución que le estamos encontrando es que, cuando se me presente una situación de estas, tengo que intentar que el paciente no se de cuenta de que no tengo ni idea, y ya dentro, en la rebotica, encontrar la solución, buscando en la base de datos del consejo o preguntando a mis compañeros. Yo pienso que es de la mejor forma que se puede aprender, y gracias a esta técnica le he conseguido perder el miedo al mostrador e ir soltándome más.

He pensado en ir plasmando en el blog las historias y anécdotas más curiosas que me vayan pasando en estas prácticas, ya que estoy segura de que con el paso del tiempo se me olvidarán y me gustará recordarlas en un futuro.

La primera anécdota que más gracia me hizo fue hace un par de semanas. Entró en la Farmacia un señor mayor, de unos 60 o 70 años. En esos momentos no había nadie más allí, así que mis compis me animaron a que yo atendiese a ese señor, y si tenía alguna duda que entrase en la rebotica, tal y cómo habíamos acordado, que ellos estarían pendientes...

- Hola, ¿qué desea?
- Pues buscaba una laca mate roja.

(Dios!!!!!!! eso qué es???? una loción? un enjuague bucal? laca de uñas?...)

- Eeehh... sí un segundo, voy a mirar dentro...

Cual es mi sorpresa cuando entro en la rebotica y me veo a mis dos compis descojonados de la risa... y ya me explicaron que ese hombre se debía de haber despistado, y seguramente tenía la intención de entrar en la tienda de pinturas que hay justo al lado de mi Farmacia...

El señor se debió dar cuenta del despiste antes que yo, porque cuando salí a explicarle el error ya se había marchado.

No sé quién de los dos pasó más vergüenza, él por la equivocación o yo por no haberme dado cuenta antes.

viernes, 20 de febrero de 2009

El regreso

Hace algo más de 3 meses que no escribía en el blog...y todo tiene una explicación. Como decía en anteriores entradas, estoy en la última etapa de la carrera. Después de una desastrosa convocatoria de Diciembre (en la que debía aprobar 2 de las 4 asignaturas que me quedaban, y al final no aprobé ninguna), decidí centrarme. Así que me agarré los machos y me encerré en casa (navidades incluidas!) para dar el último empujón.

¿El resultado? Esta semana me han dado la mejor noticia en muuucho tiempo, y es que... soy una chica licenciada!!!!! ... o casi! porque en teoría, hasta que no termine las prácticas tuteladas y pague los créditos de libre configuración, no me darán el dichoso titulillo! Pero bueno, ahora si que estoy segura de que en abril se acabará todo.

En enero hice el cambio de prácticas. La experiencia en el hospital fue muy buena, la verdad, aunque no estoy segura de que me haya gustado tanto como para prepararme el FIR. Aunque me parece un trabajo bastante cómodo e interesante... a la vez me resulta un trabajo algo aburrido y mecánico. En cambio en la Farmacia de calle el trabajo es mucho más...satisfactorio, por el hecho de tener un trato directo con el paciente, cosa que en el hospital no ocurre.

Cuando acabe el periodo de prácticas, me pararé a escribir lo que me ha gustado y lo que no, tanto del trabajo en el hospital como en la farmacia. Quizás me ayude también a decidir qué es lo que realmente quiero hacer.

Bueno...lo dicho, que he vuelto!

sábado, 1 de noviembre de 2008

Tus fines de semana


Yo habré escuchado 2 o 3 canciones de Huecco, y siempre lo he asociado con el reggeaton, que no es precisamente el tipo de música que me gusta, aunque siempre hay alguna canción de este estilo que se te pega de ponerla tantas veces en las discotecas o en los bares. Pues bien, escuchando uno de los discos de Despistaos, creo que el último, me he encontrado esta canción y me encanta! Genial la colaboración del Huecco este... habrá que escucharle más.



He buscado como un niño
Que aun confía en sus sueños
La manera de volver a empezar
He encontrado tu cariño
O algo parecido a eso
Pisoteado y mojado en la puerta de un bar.

He renunciado a casi todo y para nada
Ya no me creo tus fines de semana
Ya no me creo tu verdad
He renunciado a casi todo y me lo pagas
Infectando con mentiras las mañana
De tus fines de semana.

Resumiendo no te entiendo
No me aclaro y no comprendo
Porque siempre estamos igual
A fuerza de conocernos
Lo que queda no es tan tierno
Hace tiempo que no me sentía tan mal.

No tengo ganas

Cuanto más importancia tiene algo que tengo que hacer, más paso del tema. ¿Por qué me pasará esto siempre?

El dia 13 tengo el primero de los 2 exámenes que voy a hacer antes de navidades. Y sabiendo que aprobando este examen me va a facilitar mucho el terminar en la convocatoria de enero... no me centro. Con el madrugón que me pego todos los dias para ir al hospital, cuando vuelvo a casa estoy muerta, y me veo obligada a echarme una "sietecilla", pero al final ésta siempre se convierte en un "siestazo". Y claro, no estudio lo suficiente.

Y si se dijera que después aprovecho el fin de semana para adelantar algo... pero para muestra un botón: es sábado, casi la 1 de la tarde y aquí estoy en el sofá escribiendo en el blog.

Pd: Las llaves aparecieron 2 dias después de escribir la entrada anterior! No sé de qué manera aparecieron en mi joyero. Y yo estoy convencidísima de que no las metí ahí!!!

lunes, 27 de octubre de 2008

He perdido las llaves

En este caso, las del coche.

Quien me conozca sabrá que es muy común en mi perder estos objetos endemoniados. Odio a la persona que inventó la llave-cerradura, ya que esa persona ha sido la culpable de las broncas más fuertes que me he llevado en mi vida.

Aunque lo diga en tono de broma, en realidad es algo muy serio. Cuando sé que tengo que llevar unas llaves encima y no las encuentro a los 0.5 segundos de empezar a buscarlas en el bolso, mi corazón empieza a latir de una forma descomunal. Mi corazón y el de la persona que esté al lado, porque es difícil que ésta se quede indiferente cuando digo en alto (por no decir a grito pelao) y con voz de angustia: "¡¡¡MIS LLAVES!!!". Qué mal lo paso.

Hoy me ha vuelto a pasar. Pero en este caso, he vivido este momento yo sola, porque eran las 7 de la mañana, antes de irme a las prácticas, y los demás estaban trabajando o durmiendo. Cuando estaba preparando el bolso para irme: que si los pañuelos, el monedero, la libreta, el boli, las gafas, las llaves de casa... espera, aquí falta algo.... ¡las llaves del coche! Corriendo vuelvo a sacar todo lo que hay en el bolso, y no están. ¿Pero donde se han podido meter? ¿Y ahora qué hago? Pues lo de siempre en estos casos... cojo el teléfono...

- ¿Papá?... qué, trabajando ¿no?
- Pues sí hija, aquí ando. Dime, qué te ha pasado.
- (
momento de silencio) ...que no encuentro las llaves del coche.
- Otra vez... búscalas en el bolso, o en el cajón, o en la entrada.. hay que ver... tienes la cabeza a las 3 de...
- Sí papa, pero ahora no me da tiempo... que llego tarde al hospital. Te llamaba para que me dijeras donde están las llaves de repuesto...

Así, tras decirme 3 veces que no se me ocurriese perder esas llaves porque si no ya sí que sería un problema, las cogí y me fui al hospital. Y ahora, a las 7 de la tarde, sigo teniendo el mismo problema, no encuentro mis llaves. Seguiré buscando.

Recuerdo hace 2 años, cuando vivía en un piso de estudiantes, y tuve que pedirle a la casera la llave del buzón, porque tenian que llegarme unos papeles de una beca. La santa mujer, sin saber mi curriculum de llaves, me dijo: guárdala como oro en paño, porque es la única que tengo y como la pierdas tengo que cambiar el buzón, porque ya no se hacen copias de este tipo de llaves. Estuve a punto de decirle, mira, mejor no me la des y cambio la dirección de los papeles. Pero no. Fui valiente, y me dije: esta llave no la voy a perder. Pero a los 2 meses, misteriosamente, mi llavero desapareció, y del miedo que me entró, no le dije nada a la casera hasta 7 meses después, cuando iba a dejar el piso para mudarme a otro, confiando en que a la mujer se le iba a olvidar. Pero no se le olvidó, y despues de una gran bronca, y muchas vergüenza, me fui.

Lo gracioso es que encontré el llavero hará cosa de 2 semanas, en un bolsillo de un bolso que, por lo que se ve, no utilizo mucho.


domingo, 26 de octubre de 2008

¡Me quedan 4!

El hecho de que esté haciendo ya las prácticas de fin de carrera no significa que sea lo último por hacer...me quedan 4 asignaturas....casi ná. Muchos dicen... "bah, eso no es ná", pero para mi es un escalón que no es precisamente pequeño. Para los del gremio: las asignaturas que me quedan por hacer son:

- Ampliación de Química Farmacéutica
- Galénica Especial
- Microbiología Clínica
- Ampliación de Química Inorgánica

Y mi plan sería presentarme a las 2 primeras en la convocatoria de diciembre (que debería llamarse más bien de noviembre) y a las otras 2 en enero.

En estos dias más que nunca es cuando más me arrepiento de las horas de estudio perdidas durante estos años, de todas las clases a las que he faltado (sería más fácil contar las clases a las que he ido), de los trabajos o seminarios que no he hecho, de estudiar para sacar un 5 pelao y mondao (o 4,9, que también han sido unos pocos).... Aunque mirándolo por otro lado, para lo mala estudiante que he sido, demasiado pronto estoy acabando.

A ver si a finales de noviembre o principios de diciembre traigo buenas noticias a este blog!